Río de Janeiro. La primera dama de Brasil, Rosângela Lula da Silva, conocida como Janja, negó que tenga aspiraciones de suceder políticamente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y aseguró que su deseo es llevar una vida de pareja «normal» cuando el mandatario se retire de la política.
En una entrevista concedida al diario Folha de São Paulo y al portal UOL, la socióloga afirmó que no es candidata a ningún cargo y rechazó las versiones que atribuyen un interés electoral a su activa participación en causas sociales y en la defensa de los derechos de las mujeres.
Janja expresó que, si Lula logra la reelección en los comicios presidenciales de octubre y completa un nuevo mandato hasta 2031, espera que ambos puedan disfrutar de una vida privada. «No soy candidata a nada ni pretendo serlo», afirmó, al tiempo que señaló que la pareja nunca ha tenido la oportunidad de vivir con normalidad debido a la trayectoria política del mandatario.
La primera dama también sostuvo que corresponde al Partido de los Trabajadores (PT) preparar nuevos liderazgos para el futuro y consideró que no debe recaer exclusivamente sobre Lula la responsabilidad de definir a su sucesor.
Durante la entrevista, Janja atribuyó a una estrategia de la extrema derecha los ataques personales que, según dijo, recibe con frecuencia en redes sociales y las críticas sobre los gastos de sus viajes internacionales. Aseguró que esas acusaciones desconocen el trabajo institucional que realiza en el exterior, especialmente en iniciativas de cooperación para combatir el feminicidio.
Asimismo, expresó su solidaridad con la ex primera dama Michelle Bolsonaro y con la senadora Damares Alves por los ataques machistas que ambas han denunciado recientemente.
Janja afirmó que ninguna mujer debe quedar sin respaldo frente a agresiones por razones de género, independientemente de sus posiciones políticas, y defendió la necesidad de fortalecer la legislación brasileña contra la misoginia.
