Moscú.– El presidente ruso, Vladímir Putin, viajó este lunes a la república de Buriatia, unos 4,500 kilómetros al este de Moscú, en su tercera visita a Siberia en menos de tres semanas, en momentos en que el Kremlin ha reforzado su seguridad ante el creciente alcance de los drones ucranianos.
Según la agencia oficial RIA Nóvosti, Putin tiene previsto participar en una exposición organizada por la Universidad Estatal de Ulán-Udé, capital de Buriatia, una región situada junto al lago Baikal que ha aportado un importante número de efectivos a las fuerzas rusas que combaten en Ucrania.
El mandatario había visitado el 24 de julio la vecina región de Irkutsk, donde inspeccionó una fábrica de aviones y sostuvo encuentros con autoridades locales. Posteriormente, el 3 de agosto se desplazó a Krasnoyarsk, situada a más de 3,300 kilómetros al este de la capital rusa.
Los desplazamientos se producen mientras el Kremlin mantiene reforzadas las medidas de protección del jefe de Estado. Putin ha reducido sus viajes internos debido a que los drones ucranianos han conseguido alcanzar objetivos en distintas zonas de la Rusia europea e incluso más allá de los Urales.
El mandatario mantuvo sus planes de viaje pese a la muerte de siete bañistas en el mar Negro tras la explosión de un dron ucraniano en una playa concurrida, de acuerdo con las informaciones disponibles.
La frecuencia de las recientes visitas de Putin a Siberia también ha generado interrogantes sobre si combina su agenda oficial con algún período de descanso en la región, donde años atrás acostumbraba pasar temporadas acompañado del exministro de Defensa Serguéi Shoigú.
