Santiago. El presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT), Juan Marte, emplazó este martes al director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Milton Morrison, a explicar el destino de cinco millones de galones de gasoil que, según afirmó, fueron asignados a la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (CNCT), pero que asegura nunca han sido retirados por esa entidad.
Durante una rueda de prensa, Marte pidió al funcionario identificar quiénes han recibido ese combustible y bajo qué mecanismo se ha distribuido. Sostuvo que la organización que encabeza no recibe subsidios ni privilegios del Estado y rechazó que se le vincule con beneficios gubernamentales.
El dirigente choferil también cuestionó la actuación del Intrant frente al conflicto por el reajuste del pasaje. Afirmó que, durante una reunión sostenida con Morrison junto a más de un centenar de dirigentes del transporte, solicitaron la realización de un estudio técnico sobre los costos operacionales del sector, al considerar que hace casi dos décadas no se actualiza ese análisis.
Según Marte, en lugar de ordenar ese estudio, el Intrant habría desplegado operativos de fiscalización e intimidación contra conductores, una actuación que calificó de equivocada y que, a su juicio, agrava el conflicto entre las autoridades y los transportistas.
El presidente de la CNTT advirtió que otorgó un plazo de 72 horas al director del Intrant para responder a sus señalamientos. De no hacerlo, informó que depositará recursos ante el Tribunal Superior Administrativo y la Procuraduría General de la República.
Entre las acciones anunciadas figuran una solicitud para que se investigue el manejo de los subsidios al transporte, una auditoría a la gestión del Intrant y una instancia judicial para que se ordene la realización de un estudio técnico que establezca el costo real del pasaje.
Marte sostuvo que la falta de ese estudio ha contribuido a la actual disputa entre transportistas y autoridades, y advirtió que el conflicto podría afectar la tranquilidad de Santiago, ciudad que será sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. No obstante, aseguró que el sector no busca confrontaciones, aunque afirmó que responderá «en el escenario que se determine» si continúan las diferencias con el organismo regulador.
