Inicio EditorialAcostumbrándonos a lo insoportable

Acostumbrándonos a lo insoportable

por Glenn Davis Felipe Castro
0 comentarios
Periodista Glenn Davis Felipe Castro

Cada vez que una mujer es asesinada por su pareja o expareja, este país vuelve a reaccionar con el mismo libreto: conmoción, lamento, promesas y silencio. Luego pasa un día, pasan dos, y la noticia se enfría hasta que aparece otra víctima. Eso es lo más grave de todo: que la violencia contra la mujer se está volviendo una costumbre informativa en un país que no debería aceptar como normal lo que en realidad es una barbaridad.

Lo ocurrido en las últimas horas en el Gran Santo Domingo no es un hecho aislado ni un simple caso policial. Es una señal más de que estamos fallando como sociedad y como Estado. Fallan las alertas, fallan los controles, falla la protección, falla la justicia preventiva y falla también una cultura machista que sigue viendo a muchas mujeres como propiedad de alguien. Mientras no se rompa de verdad con esa lógica enferma, seguiremos contando muertas, prófugos y familias destrozadas.

Aquí no basta con decir que “se está investigando”. Eso llega tarde para la víctima. Lo que hace falta es una política más agresiva, más seria y más visible para prevenir, intervenir y proteger. Y también hace falta que la justicia deje de parecer lenta, lejana o decorativa frente a hombres violentos que ya venían dando señales de peligro. En demasiados casos, el país se entera del riesgo cuando ya la mujer está muerta.

La República Dominicana tiene que dejar de mirar los feminicidios como tragedias privadas y empezar a tratarlos como lo que son: una emergencia nacional.

También te puede gustar

Dejar un comentario