La partida de Carlos Batista Matos no se trata solo de la muerte de un comunicador, sino del adiós a una época de la televisión dominicana que muchos crecimos viendo, escuchando y comentando en casa.
Carlos era un personaje completo, con estilo propio, con una manera muy suya de hablarle al público y de construir cercanía. En un medio donde muchos pasan sin dejar huellas, él logró algo difícil: quedarse en la memoria colectiva. “El más caro” no era solo una frase, era una marca, una forma de decir “aquí estoy” sin necesidad de gritarlo.
Su programa, Con los Famosos, fue durante años una referencia obligada del entretenimiento en el país. Por ahí pasaron figuras, historias y momentos que ayudaron a definir una parte importante de la cultura mediática dominicana. Era otra televisión, con otros códigos, pero con una conexión real con la gente.
Hoy, en tiempos de redes sociales y contenidos fugaces, vale la pena detenerse a mirar lo que representó Carlos Batista Matos: constancia, identidad y presencia. No necesitaba trending topics para ser relevante.
Adiós al más caro.
