DIALOGANDO RD, Santo Domingo.– Entre las anomalías detectadas durante las auditorías que sustentan el expediente COBRA 2.0, el Ministerio Público documentó casos de afiliados masculinos a quienes les fueron registradas consultas con especialistas en ginecoobstetricia.
La solicitud de medida de coerción señala específicamente que, al revisar el historial de pacientes relacionado con reclamaciones atribuidas a la doctora Keila Beatriz Acosta Leonardo, fueron identificados dos hombres que aparecían posteriormente con consultas de médicos de esa especialidad.
Uno de los registros corresponde a un afiliado que figura con una consulta de la ginecoobstetra Griselda Altagracia Basora Ramírez el 19 de marzo de 2024 y posteriormente con otra del ginecoobstetra Marcelino Eusebio Figuereo, el 20 de agosto de ese mismo año.
El expediente también identifica a otro afiliado masculino, miembro de la Policía Nacional, cuyo historial recoge consultas asociadas a ginecoobstetricia dentro del conjunto de servicios sometidos a revisión por las autoridades.
Las auditorías detectaron además formularios incompletos, ausencia de datos generales, reclamaciones con enmendaduras y firmas cuya tipografía levantó sospechas entre los investigadores.
Para PEPCA, estos registros forman parte de los indicios utilizados para sustentar que se habrían reportado servicios médicos inexistentes. Corresponderá al tribunal determinar el valor probatorio de esos hallazgos y la eventual responsabilidad individual de los imputados.
