DIALOGANDO RD, Nueva York.– El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles que Washington intentará contribuir a un acuerdo que permita frenar los ataques contra infraestructuras energéticas de Rusia y Ucrania, tras reunirse en Nueva York con el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.
“Lo intentaremos. Creo que estamos preparados para desempeñar un papel positivo para conseguirlo”, expresó Rubio durante una rueda de prensa posterior al encuentro. El Departamento de Estado confirmó que ambos funcionarios abordaron la guerra en Ucrania, mientras otros reportes señalan que Washington mantiene conversaciones en torno a una posible tregua vinculada tanto al sector energético como a las exportaciones de granos.
Rubio señaló que las prioridades energéticas son diferentes para cada parte: Ucrania ha golpeado refinerías y otras instalaciones rusas relacionadas con petróleo y gas, mientras Rusia continúa atacando la infraestructura eléctrica ucraniana. Kiev ha planteado públicamente su disposición a una desescalada recíproca sobre objetivos energéticos.
El jefe de la diplomacia estadounidense reconoció que alcanzar un entendimiento no será sencillo debido a que ambos países consideran esos ataques parte de sus estrategias de guerra, pero sostuvo que un acuerdo podría resultar beneficioso para las dos partes y contribuir a reducir las repercusiones internacionales del conflicto.
Las ofensivas contra instalaciones energéticas han adquirido mayor relevancia ante la cercanía del invierno y las consecuencias sobre el suministro eléctrico en Ucrania y la capacidad rusa de refinación y exportación de combustibles. En los últimos días ambos países han mantenido ataques contra este tipo de infraestructuras pese a los esfuerzos diplomáticos por reducirlos.
Rubio también planteó la posibilidad de un nuevo encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, si el mandatario ruso participa en la cumbre del G20 prevista para diciembre en Florida. Según el secretario de Estado, ese escenario podría abrir otro espacio de conversación entre ambos líderes.
El funcionario agregó que una de las preocupaciones de Washington es evitar que la guerra se extienda más allá de las fronteras de Rusia y Ucrania mediante sabotajes, ataques híbridos o incidentes que puedan provocar un enfrentamiento directo con terceros países.
