La Real Academia Española define descentralizar como “transferir a diversas corporaciones u oficios parte de la autoridad” que antes ejercía una autoridad central. Desde una mirada institucional más amplia, la descentralización puede entenderse como la distribución de poder, competencias y capacidades de decisión para acercar la gestión a los territorios, procurando equilibrio entre autonomía local y articulación general.
Aplicada al Recinto UASD Santiago, la descentralización debe entenderse como la delegación real de autoridad, capacidad de gestión y posibilidad de autodirección en áreas estratégicas como planta física, admisión, académica, recursos humanos y operaciones financieras, entre otras, manteniendo al Recinto ligado a la institución madre en sus principios filosóficos, normativos, académicos y estatutarios. Esta visión procura dotar al Recinto de mayor capacidad para decidir, planificar y responder con eficiencia a las necesidades de Santiago y la región Norte, desde una misma identidad uasdiana.
Una universidad nacional se fortalece cuando sus recintos, centros y subcentros cuentan con herramientas reales para responder a las comunidades donde están insertos. En ese sentido, la descentralización de la UASD Santiago representa una necesidad histórica, administrativa, académica y social. Significa confiar en la capacidad del Recinto para actuar con responsabilidad, planificar su desarrollo, atender sus urgencias y contribuir de manera más directa al progreso del Cibao.
La sede central debe conservar la rectoría institucional, la unidad normativa, la garantía de calidad y la orientación filosófica general de la Primada de América. Al mismo tiempo, el Recinto Santiago necesita competencias operativas suficientes para administrar con eficiencia aquellas áreas que inciden en su funcionamiento diario. La unidad universitaria se hace más sólida cuando cada territorio participa activamente en la solución de sus propios desafíos.
La experiencia cotidiana demuestra que muchos procesos universitarios requieren respuestas más cercanas, ágiles y oportunas. Una reparación urgente, una necesidad de infraestructura, un trámite académico, una gestión administrativa o una decisión relacionada con el personal pueden resolverse mejor cuando el Recinto cuenta con autoridad delegada, recursos definidos, procedimientos claros y mecanismos de rendición de cuentas.
Una de las áreas prioritarias es la planta física. El Recinto Santiago debe tener mayor capacidad para diagnosticar, priorizar y ejecutar soluciones relacionadas con aulas, laboratorios, baños, bibliotecas, oficinas, áreas comunes, sistemas eléctricos, refrigeración, seguridad, accesibilidad y mantenimiento general. Quienes conviven diariamente en el campus conocen de primera mano sus necesidades, sus urgencias y sus posibilidades de mejora.
También resulta fundamental avanzar en admisión. Santiago es una ciudad con una demanda educativa creciente y con una juventud que necesita procesos más ágiles, cercanos y eficientes. Una mayor capacidad local en esta área permitiría orientar mejor a los aspirantes, mejorar la atención estudiantil, planificar grupos y secciones con mayor precisión y responder de forma más adecuada a las necesidades académicas de la región.
En el ámbito financiero, la descentralización requiere presupuesto operativo claro, transparente y suficiente. El Recinto Santiago necesita recursos que le permitan atender sus prioridades, ejecutar acciones concretas y rendir cuentas de manera periódica. La autonomía financiera responsable debe ir acompañada de controles internos, auditorías, informes públicos, planificación institucional y participación de los órganos correspondientes.
La dimensión académica ocupa un lugar central en esta propuesta. Santiago y el Cibao tienen realidades propias en salud, educación, agroindustria, tecnología, turismo, cultura, emprendimiento, medio ambiente, desarrollo urbano y políticas sociales. Por eso, el Recinto debe participar con mayor fuerza en la planificación de su oferta académica, en la propuesta de carreras, diplomados, especialidades, maestrías, programas de educación continua, investigación aplicada y extensión universitaria.
En recursos humanos, una gestión moderna demanda mayor capacidad local para organizar el trabajo administrativo, responder a necesidades de personal, fortalecer equipos, reconocer méritos, mejorar servicios y atender situaciones cotidianas con sentido de oportunidad. El talento humano es la base de toda institución, y su buena gestión incide directamente en la calidad del servicio universitario.
La descentralización que proponemos debe ser responsable, gradual y evaluable. Debe apoyarse en planificación estratégica, indicadores de gestión, controles internos, informes periódicos, participación de los órganos colegiados y rendición de cuentas ante la comunidad universitaria y la sociedad. Se trata de avanzar hacia una gobernanza más eficiente, más participativa y más conectada con la realidad del Recinto.
La UASD Santiago forma parte esencial de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Su identidad, misión, valores, estatutos, principios filosóficos y normas generales deben seguir articulados a la institución madre. Desde esa pertenencia, el Recinto puede desarrollar mayores capacidades de gestión, fortalecer su presencia regional y aportar con más fuerza al proyecto nacional de la UASD.
Santiago y el Cibao necesitan una UASD más ágil, más cercana, más pertinente y más comprometida con su desarrollo. Necesitan un recinto con capacidad de planificar, decidir, ejecutar y evaluar. Necesitan una universidad pública que imparta docencia, investigue, innove, acompañe a las comunidades, dialogue con los sectores productivos y contribuya a resolver problemas reales.
Descentralizar la UASD Santiago es fortalecer la Primada de América desde sus territorios. Es hacerla más nacional, más democrática, más eficiente y más conectada con el pueblo. Es reconocer que la grandeza de una universidad pública vive en su historia, en su misión social y en su capacidad permanente de adaptarse, servir y transformar.
La descentralización responsable del Recinto UASD Santiago es una necesidad institucional y una oportunidad histórica. Quienes defendemos esta propuesta reclamamos confianza, autoridad delegada, responsabilidad compartida y capacidad real de gestión para servir mejor a la comunidad universitaria y contribuir con mayor eficacia al desarrollo regional.
