Santo Domingo.– Los hombres con antecedentes familiares de cáncer de próstata deben comenzar sus chequeos preventivos a partir de los 40 años, mientras que quienes no presentan factores de riesgo deberían realizar su primera evaluación con un urólogo desde los 45 años, recomendaron especialistas en salud masculina.
Los expertos explicaron que el cáncer de próstata suele desarrollarse sin síntomas en sus etapas iniciales, por lo que la detección temprana sigue siendo la herramienta más eficaz para aumentar las probabilidades de éxito en el tratamiento.
La doctora Yamile Sandoval, gerente médica de Salud Masculina de Adium Centroamérica y el Caribe, indicó que quienes tienen padre o hermano diagnosticados con esta enfermedad, así como personas con mutaciones hereditarias en los genes BRCA1, BRCA2 o con síndrome de Lynch, deben iniciar los controles médicos desde los 40 años.
Además de las evaluaciones periódicas, la especialista exhortó a consultar al urólogo ante síntomas como dificultad o ardor al orinar, necesidad frecuente de levantarse en la noche para orinar, sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga, dolor pélvico o presencia de sangre en la orina.
Sandoval aclaró que estas manifestaciones no siempre corresponden a un cáncer, ya que también pueden estar relacionadas con enfermedades benignas como la prostatitis o la hiperplasia prostática benigna, condiciones frecuentes que igualmente requieren diagnóstico y tratamiento oportunos para evitar complicaciones como infecciones urinarias o daño renal.
Por su parte, David Gómez, gerente médico de Uro-Oncología de Adium Centroamérica y el Caribe, recordó que el principal desafío del cáncer de próstata continúa siendo su detección precoz, debido a que la enfermedad suele avanzar de manera silenciosa en sus primeras fases.
Según datos del Global Cancer Observatory 2025, el cáncer de próstata es el tipo de cáncer más diagnosticado en hombres en 118 países. En Centroamérica representa el 28.9 % de los casos de cáncer masculino y en el Caribe alcanza una incidencia del 35.1 %.
Los especialistas coincidieron en que los avances en las pruebas diagnósticas y los tratamientos han mejorado significativamente las tasas de supervivencia, pero insistieron en que el éxito depende, en gran medida, de identificar la enfermedad antes de que se extienda fuera de la próstata.
