Caracas.– El Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS) denunció este sábado que la persecución contra periodistas en el país “no ha cesado” y reclamó el desmonte de lo que considera mecanismos de censura estructural que siguen limitando el ejercicio del periodismo.
En un pronunciamiento difundido con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la organización advirtió que muchos comunicadores han debido modificar su forma de trabajar para poder seguir informando, en un entorno que, según sostuvo, impone restricciones, vigilancia y riesgo. IPYS afirmó que más de ocho de cada diez periodistas reconocen haber cambiado sus rutinas profesionales como respuesta a ese contexto.
La entidad señaló que el impacto de esa presión no se mide únicamente en agresiones o incidentes documentados, sino también en los temas que ya no se cubren, las preguntas que se dejan de hacer y las historias que nunca llegan a publicarse. En su evaluación, la censura también opera desde el miedo y la autocontención.
IPYS denunció además detenciones de periodistas durante coberturas, revisión y borrado forzado de material informativo, agresiones físicas y verbales, así como cierres de emisoras y advertencias públicas contra medios de comunicación. A su juicio, informar en Venezuela sigue implicando un riesgo inmediato, incluso en momentos de alta visibilidad pública.
La organización pidió el cese de la persecución judicial, la liberación de personas detenidas por expresarse y medidas concretas como el desbloqueo de medios digitales, la restitución de concesiones, el acceso real a la información pública y el fin de la vigilancia e intimidación contra periodistas y ciudadanos.
El reclamo se produce en un escenario especialmente delicado para la libertad de expresión en el país. En marzo, la Sociedad Interamericana de Prensa ubicó a Venezuela en el último lugar entre 23 países evaluados en el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025, dentro de la categoría “sin libertad de expresión”, junto a Nicaragua.
