La Habana.– El Gobierno de Cuba rechazó este miércoles las acusaciones de Estados Unidos sobre una supuesta presencia en la isla de militares y servicios de inteligencia de países considerados adversarios por Washington, y afirmó que esos señalamientos forman parte de una estrategia basada en “pretextos” y argumentos “débiles y falaces”.
La respuesta fue ofrecida por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmara que La Habana facilita la presencia de bases militares y servicios de inteligencia extranjeros a unas 90 millas del territorio norteamericano.
“Cuba es un país pacífico que no agrede a otros, no permite que su territorio se use contra otros y tiene un historial limpio contra el terrorismo, el crimen internacional organizado y la violencia”, escribió Rodríguez en sus redes sociales.
Rubio había declarado en una entrevista con Fox News que la administración del presidente Donald Trump no tolerará acciones de ese tipo, en medio de un aumento de la presión política de Washington sobre La Habana.
El canciller cubano calificó como “absurdo” que Estados Unidos presente a Cuba como una amenaza, al describirla como un país pequeño, en desarrollo y sometido a una “guerra económica brutal”.
Rodríguez sostuvo que los argumentos usados por Washington ya son conocidos por las agencias de seguridad y defensa estadounidenses, y reiteró que la isla no permite que su territorio sea utilizado contra otros países.
Las declaraciones se producen en un momento de mayor tensión bilateral, luego de que el Senado estadounidense rechazara una propuesta demócrata que buscaba limitar eventuales operaciones militares ordenadas por Trump contra Cuba.
En los últimos meses, el Gobierno estadounidense ha endurecido su postura frente a La Habana, incluyendo presión petrolera y llamados a un acuerdo centrado en reformas económicas y políticas.
