Santiago de los Caballeros.– El presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael “Pepe” Abreu, advirtió este miércoles que las centrales sindicales no permitirán modificaciones a la cesantía laboral dentro del proyecto de reforma al Código de Trabajo que cursa en el Congreso Nacional.
Durante una concentración en el Monumento a los Héroes de la Restauración, en Santiago, Abreu afirmó que sectores empresariales estarían intentando variar el contenido consensuado durante casi dos años de conversaciones entre trabajadores, empresarios y Gobierno.
El dirigente sindical sostuvo que la reforma laboral fue sometida al Congreso por el presidente Luis Abinader luego de un acuerdo tripartito, pero denunció que algunos legisladores se han prestado a maniobras que buscan afectar derechos adquiridos de los trabajadores.
“Hay una conquista histórica en juego: la cesantía laboral”, expresó Abreu, al recordar que este derecho garantiza el pago de prestaciones cuando concluye una relación laboral.
Según el sindicalista, las presiones empresariales apuntan a reducir, limitar o entorpecer la cesantía mediante figuras como un período de prueba de seis meses y cambios al régimen de sanciones contra empleadores que no pagan las prestaciones en el plazo establecido.
Abreu aseguró que la CNUS y las demás centrales sindicales mantendrán una posición firme frente a cualquier intento de alterar lo pactado.
“Bajo ninguna circunstancia permitiremos que eso se produzca en el país”, afirmó.
El dirigente anunció que el próximo 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, las centrales sindicales se concentrarán en su local de la capital para fijar una posición conjunta mediante un manifiesto.
También informó que el 13 de mayo acudirán al Congreso Nacional para reclamar a los legisladores que aprueben la reforma sin modificar los acuerdos alcanzados en torno a la cesantía.
Abreu consideró que lo ideal sería que la reforma laboral sea aprobada antes del primero de mayo sin tocar ese derecho, en un contexto internacional que definió como complejo por las tensiones económicas globales.
Criticó, además, que las reuniones de la comisión que estudia el proyecto se encuentren prácticamente suspendidas, en lugar de avanzar hacia una decisión.
