DIALOGANDO RD, Leópolis.– Los ataques rusos contra grandes centros de almacenamiento farmacéutico en Ucrania han comenzado a afectar la disponibilidad de algunos medicamentos y obligan a distribuidores y farmacias a reorganizar su logística para evitar una escasez mayor. La Organización Mundial de la Salud ha advertido que los ataques contra almacenes y suministros médicos representan un riesgo creciente para la continuidad de la atención sanitaria en el país.
Solo durante septiembre, varias instalaciones utilizadas para almacenar y distribuir medicamentos han resultado dañadas o destruidas. Entre ellas figura el complejo Biocon, en la región de Kiev, uno de los mayores centros farmacéuticos del país, así como instalaciones de Universal Logistic y otro almacén en Odesa. Fuentes del sector farmacéutico ucraniano sitúan en al menos cuatro los almacenes de medicamentos golpeados desde comienzos de mes.
La destrucción ha provocado una reducción temporal en las existencias de determinados fármacos importados y medicamentos utilizados por pacientes con enfermedades crónicas, mientras algunas farmacias reconocen no saber cuándo podrán reponer determinados productos.
Según la Asociación Farmacéutica de Ucrania, las existencias de algunos medicamentos podrían cubrir apenas dos o tres semanas, aunque las autoridades sanitarias sostienen que, hasta el momento, no existe una escasez sistémica y que las principales cadenas mantienen reservas generales para entre uno y dos meses.
Ante el riesgo de nuevos ataques, distribuidores y cadenas farmacéuticas han comenzado a evitar la concentración de grandes cantidades de medicinas en un solo lugar, optando por almacenes más pequeños y una distribución más dispersa.
Parte de los productos importados también está siendo almacenada temporalmente en países europeos para facilitar su traslado hacia Ucrania cuando sea necesario, mientras las autoridades trabajan en la creación de reservas estatales de medicamentos escasos y de alto costo.
La preocupación se extiende además al impacto sobre los precios, debido al aumento de los costos de transporte, almacenamiento y protección de las cadenas de suministro.
El problema se produce en un contexto de ataques más amplios contra instalaciones humanitarias y médicas. Naciones Unidas evalúa incluso trasladar parte de sus suministros a instalaciones subterráneas después de que varios almacenes de ayuda hayan sido alcanzados durante 2026.
Representantes del sector farmacéutico ucraniano aseguran que la prioridad ahora es mantener el abastecimiento y evitar compras motivadas por el pánico, mientras se reconstruyen las redes logísticas dañadas y se buscan alternativas para garantizar el acceso a medicamentos esenciales.
