Berlín / Washington.– El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, acusó este lunes a Rusia de inventar un supuesto ataque ucraniano con drones contra una residencia del presidente ruso, Vladímir Putin, con el objetivo de justificar una nueva escalada militar y obstaculizar los avances diplomáticos hacia un eventual acuerdo de paz.
Las declaraciones de Zelenski surgen luego de que el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmara que Ucrania lanzó un ataque “terrorista” con 91 drones de largo alcance contra una residencia estatal de Putin en la región de Nóvgorod, un hecho que, según Moscú, fue neutralizado sin causar víctimas ni daños.
“Los rusos han inventado una historia obviamente falsa sobre un ataque a la residencia del dictador ruso para tener una excusa para continuar los ataques contra Ucrania”, expresó Zelenski en su cuenta de Telegram, calificando las acusaciones como “afirmaciones peligrosas” destinadas a romper los avances logrados por los equipos negociadores de Ucrania y Estados Unidos.
El mandatario ucraniano subrayó que su país no está realizando acciones que debiliten el proceso diplomático, y sostuvo que este tipo de narrativas forman parte de las “tácticas mentirosas habituales” del Kremlin. “Rusia siempre actúa así. Es una de las muchas cosas que nos separan”, afirmó.
Las acusaciones rusas también fueron rechazadas por el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, quien denunció que se trata de una fabricación diseñada para crear un pretexto que permita intensificar los ataques y frenar el proceso de paz. “Táctica clásica de Rusia: acusar a otros de lo que ellos mismos hacen o planean hacer”, señaló, al tiempo que pidió una condena firme de la comunidad internacional.
El contexto de estas declaraciones se produce un día después de que Zelenski se reuniera durante varias horas en Florida con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para discutir una hoja de ruta hacia el fin del conflicto, que ya entra en su cuarto año.
Sin embargo, desde Washington, Trump expresó preocupación por el supuesto ataque denunciado por Moscú, pese a que Kiev lo niega. “No me gusta. No es bueno. Me he enterado esta mañana. ¿Saben quién me lo dijo? El presidente Putin”, afirmó Trump ante la prensa al inicio de una reunión en su residencia de Mar-a-Lago con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Trump añadió que Putin le advirtió que este hecho podría llevarle a reconsiderar su postura sobre algunos acuerdos alcanzados previamente con Ucrania, lo que añade tensión a un proceso diplomático ya frágil.
Mientras Kiev insiste en que se trata de una provocación rusa, el cruce de acusaciones evidencia la volatilidad del escenario internacional y el riesgo de que narrativas no verificadas sean utilizadas para justificar nuevas acciones militares y frenar cualquier avance hacia la paz.
