Tegucigalpa.– La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, elevó este sábado el tono político y diplomático al dirigirse públicamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien acusó de interferir en el reciente proceso electoral hondureño mediante pronunciamientos que, según afirmó, influyeron negativamente en el desarrollo democrático del país.
A través de un mensaje difundido en la red social X, Castro invitó de manera formal a Trump a sostener un “diálogo directo y franco” sobre las elecciones celebradas el pasado 30 de noviembre, señalando de manera expresa que las declaraciones del mandatario estadounidense a favor del candidato conservador Nasry Asfura afectaron la equidad del proceso y perjudicaron a la candidata oficialista.
“Le invito respetuosamente a que sostengamos un diálogo directo y franco sobre el proceso electoral en Honduras, en particular sobre sus pronunciamientos públicos (…) los cuales influyeron negativamente en el desarrollo del proceso democrático”, escribió la mandataria.
Las declaraciones de Castro se produjeron luego de que la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE. UU. advirtiera que “los intentos de anular ilegalmente las elecciones hondureñas tendrán graves consecuencias”, afirmación que la presidenta calificó como parte de una narrativa basada en informaciones falsas.
En respuesta, Castro solicitó formalmente una audiencia o llamada directa con Trump para abordar la situación electoral “con responsabilidad, respeto mutuo y transparencia”, insistiendo en que Honduras no puede ser objeto de presiones externas ni amenazas que condicionen la voluntad popular.
Recuento voto por voto y cuestionamientos al CNE
En un mensaje dirigido al pueblo hondureño, la presidenta defendió el decreto legislativo que ordena el recuento “voto por voto” de las 19,167 Juntas Receptoras de Votos, medida que dejó sin efecto la declaratoria de victoria emitida por el Consejo Nacional Electoral (CNE) a favor de Asfura.
Castro denunció que el CNE se negó a escrutar 4,774 actas, que representan más de 1.5 millones de votos, calificando esta omisión como una “usurpación de la soberanía popular” y una violación grave a la Constitución.
Asimismo, afirmó que quedaron sin resolver cientos de impugnaciones relacionadas con actas adulteradas, urnas infladas y más de 500,000 votos sin respaldo biométrico. También cuestionó la actuación del Tribunal de Justicia Electoral, al que acusó de negar el derecho al conteo completo de los votos en abierta violación de la ley.
Advertencia sobre injerencia extranjera
Castro recordó que Honduras ha vivido una historia marcada por fraudes electorales, especialmente en 2017, y advirtió que no será cómplice de lo que calificó como “cinismo institucional” ni de la injerencia extranjera en los asuntos internos del país.
Durante la campaña electoral, Trump había advertido públicamente que Estados Unidos no brindaría apoyo a Honduras si Asfura no resultaba electo, mensaje que ahora es señalado por el Gobierno hondureño como un factor de presión externa incompatible con los principios democráticos y de soberanía.
El conflicto abre un nuevo frente de tensión política en Centroamérica y coloca el proceso electoral hondureño bajo un fuerte escrutinio regional e internacional.
