Nueva York.– El regreso de Juan Soto coincidió con el fin de una de las peores rachas recientes de los Mets de Nueva York, que vencieron 3-2 a los Mellizos de Minnesota y cortaron una seguidilla de 12 derrotas consecutivas.
El triunfo, el primero desde el pasado 7 de abril, representó un alivio para una franquicia que no encadenaba tantas derrotas desde 2002 y que venía mostrando serias limitaciones ofensivas.
Soto, quien estuvo fuera varias semanas por una lesión en la pantorrilla, volvió a la alineación en el corazón del orden ofensivo, aportando equilibrio a un equipo que había perdido profundidad en el plato.
El dominicano se fue de 3-1 con una base por bolas. En su primer turno conectó un batazo profundo al jardín central que permitió adelantar corredores y generar la primera amenaza ofensiva del partido.
Más allá de los números, su presencia cambió el ritmo del lineup, que había sido uno de los menos productivos durante la racha negativa.
El partido se mantuvo tenso. Los Mellizos empataron en dos ocasiones, pero un sencillo productor de Mark Vientos en la octava entrada terminó definiendo el encuentro a favor de Nueva York.
En el cierre, el relevo respondió. Luke Weaver dominó con autoridad, retirando a tres bateadores en la novena para asegurar la victoria.
No todo fue positivo para los Mets. La salida por lesión del campocorto Francisco Lindor encendió las alarmas en un equipo que ya ha lidiado con problemas físicos en este inicio de temporada.
Lindor había contribuido temprano con una carrera impulsada, pero su estado será evaluado en las próximas horas.
