Santo Domingo. — Más allá de los accidentes de tránsito, las cifras de este año revelan otra señal de alarma en Semana Santa: el consumo irresponsable de alcohol y la ingesta de alimentos en condiciones inadecuadas continúan dejando cientos de intoxicados en República Dominicana.
El balance final del operativo del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) en 2026 confirma una tendencia preocupante: 506 personas resultaron intoxicadas por alcohol, entre ellas 28 menores de edad, mientras que 207 sufrieron intoxicaciones alimentarias.
Las cifras, aunque ligeramente inferiores en algunos renglones respecto a años anteriores, evidencian que el problema persiste sin cambios estructurales.
El dato más sensible vuelve a ser la presencia de menores entre los afectados.
Que casi una treintena de adolescentes, entre 14 y 17 años, hayan requerido atención por intoxicación alcohólica no es un hecho aislado, sino un patrón que se repite año tras año.
En 2025, las autoridades también reportaron casos similares, lo que confirma una falla persistente en los controles familiares, comerciales y estatales.
Aunque en 2026 se registraron 506 intoxicaciones alcohólicas, por debajo de otras ediciones donde la cifra ha sido mayor, el volumen sigue siendo alto para un operativo preventivo que moviliza millones de personas.
El consumo excesivo continúa siendo una de las principales causas de emergencias durante el asueto, especialmente en balnearios, carreteras y zonas turísticas.
A esto se suman 207 casos de intoxicación alimentaria, un indicador que suele pasar desapercibido, pero que refleja problemas en la manipulación, conservación y venta de alimentos durante días de alta movilidad.
La informalidad en la venta de comida, sumada a las altas temperaturas y la falta de controles sanitarios, crea un escenario propicio para este tipo de incidentes.
