Santo Domingo.– Tras la pausa de este lunes, el Round Robin del béisbol invernal dominicano se reanuda este martes y entra de lleno en su etapa más decisiva. Con apenas cinco partidos por disputarse, el panorama presenta tres realidades muy claras: un equipo prácticamente clasificado, uno ya eliminado y dos obligados a disputar cada entrada como si fuera la última.
Los Leones del Escogido llegan a esta recta final con ventaja amplia y control total del escenario. Con récord de 10-3 en 13 encuentros, su número mágico es dos, aunque en la práctica podría reducirse a una sola victoria más, tomando en cuenta que Águilas Cibaeñas y Toros del Este aún deben enfrentarse entre sí.
En el extremo opuesto se encuentran los Gigantes del Cibao, oficialmente eliminados con marca de 2-11, sin margen competitivo y obligados únicamente a completar el calendario.
La verdadera batalla se libra por el segundo boleto a la final, con Águilas y Toros igualados en el segundo puesto con récord de 7-6, en una lucha directa donde cada error puede resultar definitivo.
El dominio del Escogido no es casual. A nivel ofensivo, lideran el Round Robin en promedio colectivo (.265) y han sido letales en momentos de presión: batean .323 con corredores en posición anotadora y han fabricado 32 carreras con dos outs, la mayor cifra de la semifinal. A esto se suma un juego agresivo en las bases, con 31 robos en 13 partidos y apenas tres intentos fallidos.
No obstante, el verdadero pilar escarlata ha sido el pitcheo. Los Leones exhiben una efectividad colectiva de 2.57, única por debajo de tres carreras limpias permitidas, limitando a la oposición a un promedio de apenas .209. El bullpen ha sido sencillamente dominante, con efectividad de 1.27, WHIP de 1.17 y promedio permitido de .194, destacándose brazos como Patrick Weigel, Stephen Nogosek, Hansel Marcelino y Héctor Neris, estos dos últimos sin permitir carreras limpias.
En la ofensiva, Junior Lake ha encabezado el ataque, mientras que refuerzos del draft de reingreso como Raimel Tapia y Michael de la Cruz han sido determinantes. Este último ha aportado una producción ofensiva poco habitual para un receptor, bateando por encima de .407, con cinco remolcadas y cuatro anotadas. José Marmolejos también ha sido clave con batazos oportunos.
El caso de los Toros del Este resulta contradictorio. En términos estadísticos, figuran entre las mejores ofensivas del Round Robin: segundos en promedio colectivo, jonrones y líderes en extrabases, slugging y OPS. Sin embargo, gran parte de esos números se concentraron en los primeros juegos. Actualmente atraviesan una racha de cuatro derrotas consecutivas, con apenas cinco carreras anotadas, coincidiendo con las ausencias de Gilberto Celestino por lesión y Luis Liberato, detenido por su equipo en Corea. Para suplir esas bajas, los Toros incorporaron a los veteranos Eric Filia y Eddie Rosario.
Las Águilas Cibaeñas, por su parte, han mostrado un desempeño irregular, aunque llegan con impulso tras vencer a los Gigantes y empatar en el segundo puesto. Su ofensiva ha sido liderada por Cristhian Adames, líder de bateo del Round Robin, con aportes clave de Leody Taveras, Geraldo Perdomo y otros bates oportunos. Las lesiones, como la de Alberto Rodríguez, han afectado la rotación, mientras que el pitcheo abridor ha sido inconsistente, con excepciones puntuales como Óscar de la Cruz y el debut sólido del refuerzo Odrisamer Despaigne.
En cuanto a los Gigantes del Cibao, su eliminación se explica principalmente por un pitcheo deficiente, el peor del torneo tanto en abridores como en relevistas, sumado a ausencias importantes como Luis García Jr. y Devinson De Los Santos, quien regresó cuando el panorama ya estaba prácticamente definido.
