La Paz.– El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que reducirá en 50 % su salario y el de sus ministros como una señal de compromiso con el país, en medio de varias semanas de protestas, bloqueos y reclamos por su renuncia. La medida fue presentada como parte de un esfuerzo para responder a la crisis social y económica que atraviesa la nación.
Paz dijo que tanto él como su gabinete decidieron asumir el recorte salarial para sumarse al esfuerzo que, según afirmó, hoy necesita Bolivia. El anuncio se produce en un contexto de creciente tensión por la escasez de combustible, alimentos y medicinas, así como por el descontento frente a medidas de austeridad y al alza del costo de vida.
Durante su mensaje, el mandatario sostuvo que está dispuesto a conversar, pero rechazó que el diálogo se imponga bajo la presión del hambre de la población o del desabastecimiento de servicios básicos y suministros esenciales.
También lamentó las muertes registradas en medio de la crisis y cuestionó a los sectores que mantienen las protestas por el costo humano que, según dijo, está dejando la confrontación. Paz insistió en que el diálogo no debe verse como una señal de miedo, sino como una decisión responsable para evitar el uso de la fuerza.
Las protestas en Bolivia han escalado durante mayo con bloqueos, huelgas y manifestaciones impulsadas por diversos sectores, incluidos transportistas, mineros, sindicatos y grupos rurales. Parte de los manifestantes exige revertir ajustes económicos, mientras otros ya reclaman directamente la salida del presidente.
El Gobierno ha defendido sus recortes y la revisión de subsidios como medidas necesarias para estabilizar la economía, pero la presión en las calles sigue creciendo y ya ha generado cierres temporales de servicios, interrupciones de suministros y una fuerte tensión política.
