Santiago.– El exministro de Energía y Minas, Pelegrín Castillo, afirmó que la resistencia social frente a cualquier intento de exploración minera en la Cordillera Septentrional es comprensible y, en muchos aspectos, legítima, debido a los fallos históricos del modelo minero dominicano y a la falta de garantías reales para las comunidades.
En declaraciones ofrecidas en exclusiva a Dialogando con Glenn Davis, Castillo explicó que una autorización de exploración no equivale automáticamente a un permiso de explotación, aunque reconoció que, en la práctica, incluso la fase exploratoria puede resultar invasiva para los territorios.
“Cualquier actor puede denunciar un hallazgo y solicitar una autorización para explorar. Eso no da derecho a explotar, son cosas distintas. Pero yo entiendo y comparto la preocupación de las comunidades y de líderes sociales y religiosos”, sostuvo.
El exfuncionario recordó que durante su gestión impulsó la idea de un diálogo nacional sobre minería, con el objetivo de establecer reglas claras para una actividad responsable que garantizara beneficios equilibrados.
Según explicó, la minería solo es socialmente viable cuando se cumple una “triple ganancia”: que gane el Estado, que gane la empresa y que ganen las comunidades directamente impactadas.
“Los mayores problemas que tenemos no son solo ambientales, sino de inequidad. Cuando las comunidades no están incluidas en la distribución de las rentas mineras, el rechazo es natural”, afirmó.
Castillo aseguró que el país no podrá desarrollar minería metálica de manera sostenible mientras no se garantice que las comunidades mineras estén debidamente compensadas, protegidas y seguras de que se cumplen altos estándares ambientales.
Asimismo, criticó la falta de transparencia en el sector, señalando que la sociedad dominicana no tiene acceso claro a la información sobre cuánto ganan las empresas mineras ni cuánto recibe realmente el Estado.
“El flujo de información no llega a la gente. No se sabe con claridad qué aportan las mineras ni cómo se fiscalizan sus operaciones”, señaló.
En ese contexto, planteó la necesidad de revisar los contratos mineros vigentes, especialmente ante el aumento histórico del precio del oro, que ronda niveles sin precedentes.
Incluso sugirió que el Estado dominicano evalúe recibir parte de las retribuciones mineras en oro físico, como reserva estratégica, en lugar de limitarse a pagos en divisas.
“El oro está llamado a convertirse en una reserva clave. Si tenemos oro, deberíamos también tener reservas en oro”, puntualizó.
Finalmente, advirtió que, mientras no se corrijan estos fallos estructurales, seguirá creciendo la desconfianza social frente a cualquier proyecto minero, como ocurre actualmente en la Cordillera Septentrional.
