Ciudad del Vaticano.– El papa León XIV bautizó este domingo a 20 niños y niñas en la Capilla Sixtina, uno de los espacios más simbólicos del Vaticano, bajo los frescos de Miguel Ángel, y llamó a los padres a asumir la fe como un valor esencial para la vida y la formación integral de sus hijos.
Durante la ceremonia, que evocó el bautismo de Jesús en el río Jordán, el pontífice afirmó que aquello que se reconoce como un bien esencial “se busca inmediatamente para quienes se ama”, subrayando que el bautismo no solo introduce a los niños en la vida cristiana, sino que les otorga un sentido profundo para vivir.
“Así como de ustedes, sus padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe”, expresó León XIV ante las familias de los 8 niñas y 12 niños bautizados, en su mayoría hijos o nietos de empleados del Vaticano.
El ritual incluyó la señal de la cruz sobre los bebés, la administración del agua bautismal, la imposición de la túnica blanca —símbolo de la nueva vida— y el encendido de velas en el Cirio Pascual, como expresión de la luz de la fe que, según la tradición católica, debe acompañar a los bautizados a lo largo de su vida.
La ceremonia concluyó con el saludo personal del pontífice a los padres y familiares, en un acto que reviste un carácter especial por celebrarse en la Capilla Sixtina, recinto que en mayo pasado acogió el cónclave que eligió a León XIV como nuevo líder de la Iglesia católica.
El gesto refuerza el mensaje pastoral del pontífice, centrado en el acompañamiento espiritual desde la infancia y en el rol de la familia como primer espacio de transmisión de valores en un contexto global marcado por cambios culturales y sociales profundos.
