Santo Domingo.– El expresidente Leonel Fernández solicitó al Gobierno retirar las propuestas de nuevos impuestos incluidas en la reforma fiscal y reformular el Presupuesto General del Estado de 2026, al considerar que esas medidas son innecesarias e injustificables.
Fernández, presidente del partido Fuerza del Pueblo, afirmó que si el Gobierno proyecta un superávit de RD$36,000 millones, no tendría razones para aplicar aumentos tributarios a la población.
“La Fuerza del Pueblo propone que el Gobierno retire todas las propuestas de aumento de impuestos por ser innecesarias e injustificables”, expresó.
El exmandatario sostuvo que la falta de recursos del Gobierno no se debe a factores externos, sino al incremento descontrolado del gasto corriente durante los últimos años.
“Su falta de recursos no es por el choque externo; es autoinfligida por el gasto corriente, que ha sido excesivo durante los casi seis años de gobierno”, manifestó.
Fernández aseguró que la coyuntura internacional, marcada por la caída de los precios del petróleo y el comportamiento positivo de los mercados bursátiles, confirma que el Gobierno dispone de margen para evitar nuevas cargas fiscales.
Indicó que, si las autoridades aplican correctamente una política de austeridad, podrían contar con los recursos necesarios para atender eventuales subsidios sin recurrir a más impuestos.
“Ese dinero ya está. Incluso van a tener de sobra si aplican correctamente su política de austeridad”, señaló.
El líder opositor insistió en que no se necesita someter un proyecto de aumento de impuestos y planteó que los aspectos considerados positivos de la propuesta oficial puedan discutirse y aprobarse por separado en el Congreso Nacional.
Fernández aseguró que varias de esas medidas fueron planteadas anteriormente por la Fuerza del Pueblo y dijo que su organización favorecería su aprobación siempre que no estén atadas a nuevas cargas tributarias para la ciudadanía.
El expresidente reiteró que el Gobierno debe revisar su política de gasto y presentar un presupuesto ajustado a la realidad económica del país, antes de pedir nuevos sacrificios a la población.
