Jerusalén. El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, afirmó este martes que su país no busca “una guerra interminable” con Irán, aunque dejó claro que el fin de la ofensiva dependerá de consultas con Estados Unidos cuando considere que ha llegado el momento.
Durante una comparecencia en Jerusalén junto al ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, Saar sostuvo que Israel ya ha logrado avances importantes en su campaña militar, al golpear objetivos vinculados al programa nuclear iraní, su sistema de misiles y estructuras del régimen. Aun así, no precisó cuánto tiempo más podría extenderse la operación.
“Ya hemos conseguido grandes logros” y “no buscamos una guerra interminable”, vino a resumir el canciller israelí, en medio de una escalada que sigue elevando la tensión regional y mantiene abierta la incertidumbre sobre una salida política o militar al conflicto.
Saar también llamó a otros países a endurecer su posición frente a Teherán y a romper vínculos diplomáticos con la república islámica. En su intervención, se apoyó además en declaraciones previas del canciller alemán Friedrich Merz, quien dijo en junio de 2025 que Israel estaba haciendo el “trabajo sucio” de Occidente frente a Irán.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia israelí se producen en un contexto de guerra abierta con Irán y de preocupación creciente entre aliados europeos por la falta de una hoja de ruta clara para cerrar el conflicto. Este mismo martes, Merz advirtió que no ve por ahora un plan definido que permita ponerle fin rápidamente a la guerra y alertó sobre el riesgo de una desestabilización mayor en la región.
La ofensiva israelí también se cruza con otros frentes regionales. Según reportes recientes, responsables israelíes han dejado ver que la operación contra Irán apunta no solo a frenar su capacidad nuclear, sino también a debilitar al régimen y reducir amenazas externas, mientras la violencia sigue alcanzando escenarios como Líbano.
