DIALOGANDO RD, Naciones Unidas.– El secretario general de la ONU, António Guterres, inaugurará este martes el debate general de la que será su última Asamblea General al frente de la organización, en un contexto marcado por reformas internas, dificultades financieras, conflictos internacionales y cuestionamientos sobre la efectividad del sistema multilateral.
Guterres abrirá la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General, en la que participarán alrededor de un centenar de jefes de Estado y de Gobierno, además de vicepresidentes, ministros y otros representantes internacionales.
“Para mí, este no es un momento de mirar atrás. Es un momento de mirar hacia adelante”, expresó esta semana el diplomático portugués, quien concluirá su segundo mandato a principios de 2027.
Durante su gestión, Guterres ha impulsado distintas reformas administrativas con el objetivo de reducir costos y agilizar el funcionamiento de Naciones Unidas. La iniciativa UN80, lanzada con motivo del octogésimo aniversario de la organización, contempla la eliminación de estructuras duplicadas, la centralización de funciones y una reducción cercana al 20 % de la plantilla de la secretaría general.
La ONU, sin embargo, continúa enfrentando una compleja situación financiera por retrasos e impagos de cuotas. Según datos divulgados por la organización, Estados Unidos abonó recientemente 725 millones de dólares, aunque todavía mantiene obligaciones pendientes por unos 1,312 millones de dólares.
Uno de los principales asuntos que Guterres dejará sin resolver es la reforma del Consejo de Seguridad, dominado por los cinco miembros permanentes con poder de veto: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. El secretario general ha defendido una mayor representación permanente para África y América Latina y el Caribe y ha cuestionado el uso del veto durante crisis internacionales.
Su última etapa al frente de la ONU también está marcada por la persistencia de conflictos como los de Ucrania, Gaza, Sudán y otras zonas de Oriente Medio, que han profundizado las críticas hacia la capacidad de la organización para actuar frente a grandes potencias y escenarios de guerra.
Guterres ha atribuido parte de esa parálisis a las divisiones entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y ha advertido sobre un escenario internacional en el que, según su valoración, algunas potencias violan el derecho internacional sin que existan mecanismos eficaces para responder.
La Asamblea General también tendrá como telón de fondo la carrera por la sucesión de Guterres. Dentro de Naciones Unidas han aumentado los llamados para que la próxima persona al frente del organismo sea una mujer y proceda de América Latina y el Caribe, región a la que correspondería el turno bajo la práctica no escrita de rotación geográfica.
Entre los nombres mencionados en esta etapa inicial figuran Rebeca Grynspan, Carolyn Rodrigues-Birkett, Rafael Grossi, Michelle Bachelet y María Fernanda Espinosa, en un proceso que apenas comienza y que deberá definirse antes del relevo en 2027.
