París.– El Gobierno de Francia afirmó este martes que no existe “ninguna prueba sólida” que respalde las acusaciones de Rusia sobre un supuesto ataque ucraniano contra una residencia del presidente ruso, Vladímir Putin, en la región de Nóvgorod, y criticó las inconsistencias en la versión ofrecida por Moscú.
Fuentes del entorno del presidente francés, Emmanuel Macron, indicaron que tras realizar verificaciones propias y consultas con aliados internacionales, no se ha encontrado evidencia que confirme las graves denuncias formuladas por el Kremlin, las cuales fueron negadas desde el primer momento por el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
Las fuentes subrayaron que las autoridades rusas han incurrido en contradicciones sobre los hechos, especialmente en relación con el número de drones supuestamente utilizados y las zonas que habrían sido objetivo del presunto ataque, lo que debilita aún más la credibilidad de la acusación.
“El rigor de los hechos y su verificación es esencial cuando se formulan acusaciones de esta gravedad”, señalaron desde el Elíseo, insistiendo en que, hasta el momento, no existe ningún elemento comprobado que sustente la versión rusa.
En contraste, Francia recordó que sí están ampliamente documentadas las ofensivas militares de Rusia en territorio ucraniano y el impacto directo sobre la población civil. De acuerdo con cifras manejadas por París, desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022 han muerto alrededor de 15,000 civiles en Ucrania, y solo en 2025 las víctimas civiles por bombardeos rusos aumentaron un 25 % con respecto al año anterior.
El entorno del presidente Macron advirtió además que, mientras Ucrania y sus aliados se mantienen comprometidos con una vía diplomática hacia la paz, Rusia continúa intensificando sus operaciones militares, lo que calificaron como un desafío directo a los esfuerzos internacionales de negociación.
Estas declaraciones se producen luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara haber sido informado por el propio Putin sobre el supuesto ataque, reacción que generó tensiones adicionales en medio de los intentos por reactivar un proceso de paz.
