Santiago. – La propuesta de reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales podría afectar de manera directa a las micro y pequeñas empresas del país y restar competitividad a la economía dominicana, advirtió el empresario y abogado Juan Carlos Ortiz, expresidente del Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES).
Ortiz sostuvo que, aunque algunas reformas planteadas en la discusión del Código Laboral son razonables, la reducción de la jornada representa un desafío importante para el tejido productivo, especialmente para las mipymes.
“Las grandes empresas pueden automatizar procesos o buscar mecanismos de financiamiento. El micro y pequeño comerciante no tiene esa capacidad. Para él, esto implica más costos”, explicó.
A su juicio, la medida podría traducirse en un aumento en el costo de producción, lo que pondría presión sobre negocios que operan con márgenes reducidos.
El empresario señaló que el país debe evaluar no solo los beneficios laborales, sino también los posibles efectos sobre la inversión y el empleo.
“Si aquí se produce una fuga de empresas porque hacemos más costoso el sistema de producción, el crecimiento económico podría verse afectado”, afirmó.
Ortiz planteó que República Dominicana debe mantener condiciones atractivas para la inversión extranjera y para el empresariado local, en un entorno regional donde existen países con jornadas laborales más extensas.
No obstante, aclaró que otros puntos en discusión, como la ampliación de la licencia por paternidad o ajustes en beneficios sociales, no generan oposición desde el sector empresarial.
“El tema sensible es la jornada laboral, porque nos puede sacar de competitividad”, reiteró.
