DIALOGANDO RD, Santo Domingo.— República Dominicana puede exhibir una reducción general de los embarazos adolescentes durante el primer semestre de 2026, pero detrás de esa cifra favorable se esconde un dato que obliga a mirar el problema con mayor cuidado: mientras los registros entre adolescentes haitianas cayeron un 43.1 %, entre las dominicanas aumentaron un 3.7 %.
Las estadísticas indican que los casos correspondientes a adolescentes dominicanas pasaron de 5,206 en los primeros seis meses de 2025 a 5,401 en igual período de 2026, es decir, 195 embarazos adicionales. En contraste, los registros de haitianas bajaron de 1,819 a 1,035, una reducción de 784 casos. Como resultado, las dominicanas representan ahora el 83.84 % de los embarazos adolescentes con nacionalidad registrada, frente al 16.07 % correspondiente a haitianas.
El país registra menos embarazos adolescentes en términos generales —7,124 hasta junio, 667 menos que en igual período de 2025—, pero esa reducción está siendo impulsada en buena medida por el descenso observado entre las jóvenes haitianas. De hecho, los propios datos oficiales muestran que los embarazos adolescentes representan todavía el 20.05 % del total de embarazos registrados, una proporción superior al 18.77 % observado un año antes.
La disminución entre haitianas coincide además con la aplicación, desde abril de 2025, del protocolo de control migratorio en 33 hospitales públicos. La Dirección General de Migración confirmó que ese procedimiento incluye verificación documental y que las personas en condición irregular reciben atención médica antes de ser sometidas, cuando corresponde, al proceso de repatriación. Entre el 21 de abril y el 30 de mayo de 2025 fueron detenidas 2,188 personas en actuaciones realizadas en centros de salud, entre ellas 186 embarazadas y 559 parturientas.
Eso permite plantear una interrogante, pero no sacar conclusiones apresuradas: ¿cuánto de la caída en los registros de adolescentes haitianas responde a una reducción real de los embarazos y cuánto puede estar relacionado con un menor uso de los hospitales públicos sometidos a controles migratorios? Las estadísticas disponibles muestran una asociación temporal, no demuestran por sí solas una relación causal.
Mientras esa respuesta merece estudios más profundos, hay otro dato que no admite demasiadas vueltas: los embarazos entre adolescentes dominicanas aumentaron. Y ese debería convertirse en el centro de la discusión pública. Porque si una reducción global depende de que bajen los casos de una nacionalidad mientras aumentan entre las jóvenes del propio país, celebrar únicamente el número general puede conducir a una lectura incompleta del problema.
