Si algo dejó claro esta Semana Santa es que cuando se quiere, se puede. Hubo planificación, organización y presencia en las calles, en las carreteras y en cada punto crítico del país.
Hay que reconocer el trabajo del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), la Defensa Civil y todos los organismos de rescate y seguridad, que una vez más asumieron su rol con seriedad y compromiso. No es casualidad que los resultados hayan sido mejores.
Pero también hay que decirlo: la ciudadanía puso de su parte. Hubo más prudencia, más respeto y más conciencia de que la vida está primero.
Ojalá esto no sea solo cosa de un feriado. Porque si algo aprendimos es que cuando autoridades y gente caminan en la misma dirección, el país funciona mejor.
