Santo Domingo. Stewart Berroa no escondió su conexión con las Águilas Cibaeñas. El jugador dominicano dijo que su llegada al conjunto aguilucho fue una bendición y valoró tanto el trato recibido como el ambiente que vivió en Santiago durante la pasada temporada del béisbol invernal.
Berroa recordó en Dialogando con Glenn Davis, que su primer equipo en Lidom fueron los Gigantes del Cibao, luego pasó al Escogido y finalmente aterrizó en las Águilas, donde entendió que el pelotero tiene que estar listo para trabajar donde le toque. En su caso, aseguró que el cambio terminó siendo positivo para él y para su familia.
Sobre la temporada, el jardinero consideró que el equipo hizo un buen trabajo, pese a no alcanzar la meta final. A su juicio, las Águilas lograron algo importante al mezclar juventud con veteranía, construir una buena vibra interna y formar un grupo que puede rendir frutos en los próximos años.
Berroa habló también del fenómeno que se creó alrededor del grupo joven del equipo y de cómo fue ganándose espacio dentro de un roster competitivo. Explicó que llegó sin expectativas y con mentalidad de pelear su puesto, algo que ha tenido que hacer durante toda su carrera.
El jugador no dudó en decir que le gustó Santiago, que le gusta la organización y que le gustaría seguir en las Águilas. Incluso señaló que le ilusiona formar parte de la historia de una franquicia con tanto peso en Lidom y ayudar a devolverle campeonatos a una fanaticada tan exigente como apasionada.
