Santiago de los Caballeros. — La sala Federico Izquierdo del Ateneo Amantes de la Luz se convirtió en epicentro del pensamiento crítico al acoger el panel titulado “Pedro Santana fuera del Panteón de la Patria y de la historia”, un espacio de reflexión que convocó a historiadores, académicos y ciudadanos interesados en el análisis de la memoria histórica nacional.
La jornada reunió como expositores a los historiadores Juan Daniel Balcácer y Robert Espinal Luna, bajo la moderación del también historiador Edwin Espinal Hernández, quienes abordaron desde diversas perspectivas el controvertido legado de Pedro Santana en los inicios de la República Dominicana.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Carlos Manuel Estrella, presidente del Ateneo Amantes de la Luz, quien destacó la importancia del panel como un ejercicio de análisis responsable sobre los fundamentos históricos, políticos y éticos que sustentan la permanencia de Santana en el Panteón de la Patria.
Durante su intervención, Juan Daniel Balcácer sostuvo que no existen precedentes de exhumaciones en este monumento nacional y advirtió que muchos de los cuestionamientos actuales carecen de un estudio profundo de las figuras allí sepultadas, señalando que el debate debe partir del conocimiento riguroso de la historia.
Por su parte, Robert Espinal Luna contextualizó la creación del Panteón Nacional a partir de la ley de 1956 y los decretos emitidos durante el gobierno de Joaquín Balaguer, explicando que en 1972 se estableció una amplia lista de personalidades históricas que incluía tanto próceres civiles como militares.
El historiador detalló que en 1976, en el marco del centenario de la muerte de Juan Pablo Duarte, se ordenó mediante decreto el traslado de los restos de Santana al Panteón Nacional, acto que, según Balaguer, constituía una forma de justicia histórica que incluso sería aplaudida por Duarte.
Espinal Luna también resaltó que el decreto de 1978 formalizó el traslado con honores militares, subrayando que el Panteón representa no solo una selección de figuras individuales, sino una construcción simbólica del Estado dominicano que incluye representación de las fuerzas armadas y de diversos actores de la historia nacional.
En otra intervención, Balcácer explicó que el antecedente directo del Panteón de la Patria fue la Capilla de los Inmortales en la Catedral Primada de América, donde reposaron figuras como Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, lo que evidencia un proceso histórico progresivo en la construcción del panteón nacional.
El panel concluyó con una dinámica sesión de preguntas e intercambio con el público, seguida de un espacio de fotografías, reafirmando el compromiso del Ateneo Amantes de la Luz de fomentar el pensamiento crítico y el debate fundamentado sobre los hechos y protagonistas de la historia dominicana.
La actividad también contó con el respaldo del Museo Cultural Fortaleza San Luis, entidad reconocida por su compromiso con la preservación, investigación y difusión del patrimonio histórico dominicano. Su apoyo fortaleció el carácter académico y cultural del panel, aportando valor institucional a este importante espacio de reflexión.
