Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader reconoció que el sistema eléctrico ha sido históricamente uno de los mayores retos del país y admitió que las fallas recientes “son inaceptables”. “Nos preocupan y nos ocupan”, afirmó durante su discurso de Rendición de Cuentas.
El mandatario explicó que el Gobierno ejecuta inversiones estratégicas en transmisión para fortalecer la seguridad y estabilidad de una red cada vez más compleja. Entre las obras destacó la entrada en operación de la línea 345 kV Montecristi–Santiago, que integra la generación de Manzanillo al sistema nacional y robustece la región Norte. También informó la modernización de la línea Cruce Ocoa–Ocoa y la conexión definitiva de Pedernales al sistema eléctrico nacional.
En generación, el presidente anunció que en 2025 se incorporaron 1,138 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado mediante 16 proyectos estratégicos con una inversión privada superior a US$1,500 millones. El 58 % de esa nueva capacidad provino de energías renovables —697 MW solares y eólicos— mientras 438 MW corresponden a generación térmica eficiente, principalmente a gas natural.
La capacidad instalada pasó de 4,921 MW en 2020 a 7,120 MW en 2025, un crecimiento cercano al 45 %. La capacidad solar y eólica se cuadruplicó, superando los 2,000 MW y elevando su participación del 11 % al 29 % del total instalado.
Además, anunció que en marzo entrará en operación la planta Energía 2000 con 290 MW en ciclo simple y 414 MW en ciclo combinado para el verano. A esto se sumarán San Felipe I (460 MW) en 2027, Manzanillo I (426 MW) en diciembre de 2027 y Manzanillo II en 2028. También se incorporarán 138 MW en baterías de AES en 2026 y unos 300 MW adicionales en almacenamiento energético, lo que contribuirá a estabilizar el sistema eléctrico nacional.
