Santo Domingo.– El excandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, planteó una propuesta política orientada a preservar la unidad interna de esa organización y colocarla en condiciones reales de competitividad de cara a las elecciones de 2028, apelando a la madurez, la armonía y una visión estratégica de largo plazo.
Martínez explicó que la iniciativa surge de una reflexión responsable sobre las experiencias recientes del PLD y la necesidad de evitar fórmulas que, aunque bien intencionadas, han generado divisiones internas y debilitamiento electoral. Recordó que tanto las primarias de 2019, que definieron la candidatura presidencial de 2020, como el proceso interno de 2022 con miras a 2024, dejaron lecciones importantes en términos de cohesión y unidad real del liderazgo.
“El objetivo no puede ser solo escoger un candidato, sino construir una candidatura sólida, unificadora y verdaderamente competitiva frente al país”, sostuvo.
La propuesta plantea una salida política equilibrada que permita al PLD mantenerse activo, organizado y conectado con la sociedad, sin adelantar mecanismos formales de selección ni caer en la inercia de esperar sin preparación. En ese contexto, Abel Martínez sugiere promover un acuerdo político voluntario entre los aspirantes presidenciales, basado en la buena fe y el interés superior del partido.
Dicho acuerdo contemplaría un período previo de trabajo político, de entre ocho y diez meses, durante el cual los aspirantes puedan recorrer el país, fortalecer vínculos con la militancia y conectar con la ciudadanía. Posteriormente, se realizarían mediciones internas y externas, con rigor científico, a cargo de firmas encuestadoras seleccionadas de común acuerdo. El aspirante mejor posicionado recibiría el respaldo político para ser impulsado institucionalmente cuando corresponda, conforme a la ley y a los estatutos del PLD.
Martínez consideró que este mecanismo reduce tensiones internas, fortalece la unidad partidaria y proyecta al PLD como una organización madura, responsable y enfocada en el futuro.
“El país necesita partidos fuertes, organizados y con vocación de poder, pero también con sentido de responsabilidad histórica. La unidad no se impone; se construye con inteligencia, desprendimiento y visión de futuro”, afirmó.
Finalmente, reiteró su disposición de contribuir a todo esfuerzo que fortalezca al Partido de la Liberación Dominicana y lo coloque en condiciones de reconectarse con la sociedad dominicana y convertirse en una opción real de gobierno en 2028.
