Santo Domingo. – Diputados del PRM, la Fuerza del Pueblo y el PLD coincidieron en la necesidad de una acción internacional más firme y coordinada frente a la crisis política, social y de seguridad que atraviesa Haití, advirtiendo que la situación representa un riesgo regional que no puede seguir siendo ignorado.
El diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Ignacio Aracena, sostuvo que la comunidad internacional debe asumir un rol más activo para restablecer el orden institucional en Haití, país que —según afirmó— se encuentra en gran parte bajo el control de bandas criminales dedicadas al narcotráfico y al tráfico ilegal de armas.
Aracena consideró que el vencimiento del mandato de las autoridades transitorias haitianas, previsto para el 7 de febrero, constituye un momento clave para impulsar un plan de acción más directo que permita organizar elecciones y devolver la gobernabilidad al país vecino, siempre con respeto a los derechos humanos.
En la misma línea, el diputado de la Fuerza del Pueblo (FP), Tobías Crespo, advirtió que la prolongación de la crisis haitiana tiene efectos directos sobre la estabilidad del Caribe, particularmente para la República Dominicana, por lo que llamó a fortalecer los mecanismos multilaterales y a evitar soluciones improvisadas que no ataquen las causas estructurales del colapso institucional.
Crespo subrayó que Haití requiere apoyo internacional sostenido, enfocado tanto en la seguridad como en la reconstrucción del Estado, y alertó sobre las consecuencias de permitir que continúe la ausencia de autoridad en gran parte de su territorio.
Por su parte, el diputado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Charlie Mariotti hijo, coincidió en que la crisis haitiana no puede analizarse únicamente desde una óptica interna, al señalar que se trata de un problema regional que demanda coordinación política, diplomática y humanitaria.
Mariotti hijo sostuvo que la comunidad internacional debe actuar con mayor responsabilidad y coherencia, al tiempo que insistió en la necesidad de proteger la institucionalidad democrática y a la población civil haitiana, duramente afectada por la violencia y la inestabilidad.
Las declaraciones de los tres legisladores reflejan un consenso poco habitual entre representantes de distintas fuerzas políticas dominicanas, en torno a la urgencia de una respuesta internacional más clara frente al deterioro de la situación en Haití.
