SANTO DOMINGO.– El senador por la provincia Duarte, Franklin Romero, ofreció este viernes su versión sobre el incidente denunciado por el comunicador Salvador Holguín, ocurrido en una discoteca de Madrid, donde el periodista asegura haber sido víctima de una agresión por parte de un dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Durante una entrevista en el programa Zol de la Tarde, Romero explicó que coincidió con Holguín y otros legisladores en un restaurante que posteriormente funcionó como discoteca. Indicó que, en un momento de la noche, el comunicador se ausentó hacia los baños del establecimiento y que, al regresar a la mesa, comentó que había tenido “una situación” con el secretario general del PRM en Dajabón.
No obstante, el legislador aclaró que ni él ni las personas que lo acompañaban presenciaron directamente lo ocurrido. “Eso sucedió supuestamente en el baño; nosotros estábamos en la última mesa, a unos 30 metros, por lo que no pudimos ver ninguna agresión”, afirmó.
Romero sostuvo que no observó lesiones visibles en el rostro de Holguín ni en ese momento ni durante el resto de la noche. “Yo no lo vi con golpes”, reiteró, señalando que tuvo conocimiento de los moretones y de la magnitud de la agresión solo días después, cuando el comunicador hizo pública una querella acompañada de un certificado médico que refiere contusiones. En ese sentido, expresó que, a su entender, “no hay una correlación total” entre lo que presenció y lo descrito posteriormente en el documento presentado ante las autoridades.
Asimismo, el senador rechazó versiones que vinculan el conflicto a un supuesto “lío de falda” y a una diputada hija de Darío Zapata. Consideró que involucrar a la legisladora es “una falta de respeto” y sostuvo que “no tiene nada que ver” con las diferencias previas entre Holguín y el dirigente político señalado. “Hay que sacar a la señora Zapata de esto”, insistió, al tiempo que defendió la honorabilidad de la diputada y de los senadores presentes esa noche.
Romero concluyó señalando que su intervención busca aportar contexto y precisar el alcance de su testimonio: reconoce que Holguín reportó una situación, pero subraya que no presenció la agresión ni observó en ese momento señales físicas que confirmaran la gravedad denunciada posteriormente.
