San Francisco de Jacagua.– El alcalde del distrito municipal San Francisco de Jacagua, Miguel Colomé, advirtió que una eventual explotación minera en la Cordillera Septentrional tendría un impacto negativo de gran magnitud sobre al menos 156 comunidades que integran ese territorio, al tratarse de zonas ubicadas aguas abajo y alrededor del sistema montañoso.
Durante una entrevista concedida en exclusiva a Dialogando con Glenn Davis, Colomé explicó que todo el distrito municipal se encuentra directa o indirectamente vinculado a la cordillera, por lo que cualquier intervención en la zona alta afectaría de manera inevitable los ríos, la biodiversidad y la vida cotidiana de las comunidades.
“Nosotros tenemos 156 comunidades en este distrito y todas están debajo de la Cordillera Septentrional. Si se hace ese desastre, lamentablemente todas serían perjudicadas”, afirmó el alcalde.
Colomé señaló que una de las áreas más sensibles sería el Pico Diego de Ocampo, ubicado en comunidades como Ranchito Piché y zonas cercanas a Palo Alto, sectores que han experimentado crecimiento poblacional en los últimos años.

Indicó que, de acuerdo con informaciones manejadas en las comunidades, los trabajos de exploración se estarían concentrando en las zonas más altas de la cordillera, donde presuntamente existirían yacimientos minerales.
“No puede ser posible que algo histórico como el Pico Diego de Ocampo y toda esta cordillera se destruya para buscar oro”, expresó.
El alcalde reconoció que tanto él como las comunidades no habían recibido información oficial previa sobre las exploraciones, y que se enteraron a partir de la presencia de personal técnico que se desplazaba por caminos rurales sin ofrecer explicaciones a las autoridades locales.
Relató que en varias ocasiones se observaron vehículos y personas que se internaban en zonas boscosas, marcando puntos y levantando información, sin notificar a las comunidades ni al cabildo.
“Nosotros supimos de esto hace poco más de un mes. Subían por la carretera de Altamira, hacia Puerto Plata, y no hablaban con nadie. Simplemente marcaban puntos”, explicó.
Colomé advirtió que una explotación en la parte alta de la cordillera afectaría de manera directa a las comunidades ubicadas en la parte baja, debido al impacto sobre los ríos, los suelos y las fuentes de agua.
“Si se explota la cordillera, los que sufrimos somos los de abajo. Se dañan los ríos, se daña toda la zona”, sostuvo.
Indicó que, según lo que ha podido conocer, los trabajos iniciarían desde zonas de Yásica y Puerto Plata, extendiéndose hacia toda la franja montañosa, lo que ampliaría el impacto territorial.

El alcalde aseguró que, ante la falta de información clara, tanto las autoridades locales como los comunitarios comenzaron a organizarse para evitar que el proyecto avance, al considerar que los daños serían mayores que cualquier posible beneficio.
“Estamos luchando para que esto no se dé. Van a destruir varios pueblos, pero este distrito sería de los más afectados”, afirmó.
Colomé también indicó que, aunque se ha hablado de permisos de exploración otorgados a una empresa extranjera, no existe certeza ni documentación oficial en manos del ayuntamiento que confirme el alcance real de dichos permisos.
