Quito EFE.– El presidente de Daniel Noboa anunció este lunes el traslado a Ecuador de alias “El Gerente”, identificado como máximo cabecilla del grupo criminal Comandos de la Frontera, una disidencia de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), quien fue detenido a mediados de año en los Emiratos Árabes Unidos.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Noboa afirmó que el acusado “creía ser intocable” y confirmó que ya se encuentra en ruta hacia el país para responder ante la justicia ecuatoriana por su presunta responsabilidad en el asesinato de once militares durante una emboscada ocurrida en mayo pasado en la zona de Alto Punino, en medio de un operativo contra la minería ilegal.
“El Estado fue a buscarlo y lo trajo de vuelta. La Cárcel del Encuentro lo espera”, escribió el mandatario, en referencia al centro penitenciario de máxima seguridad que se ha convertido en símbolo de su ofensiva contra las estructuras criminales.
El ministro del Interior, aseguró que el detenido huyó y se ocultó fuera del país creyendo que estaba a salvo, pero que las autoridades ecuatorianas, con apoyo internacional, lograron su captura y extradición.
“Todos los criminales van a pagar por el daño causado al Ecuador. Vamos por todos”, afirmó Reimberg, al destacar el trabajo del Centro Nacional de Inteligencia y de la Policía Nacional.
Según la Fiscalía, alias “El Gerente” es señalado como líder de una red dedicada al lavado de activos, minería ilegal y crimen organizado, con operaciones principalmente en la provincia de Sucumbíos, en la frontera con Colombia y Perú.
En septiembre pasado, la justicia ecuatoriana ordenó prisión preventiva contra 15 personas vinculadas a esta estructura criminal y la incautación de 103 bienes, además del congelamiento de cuentas bancarias. Las autoridades estiman que la organización habría lavado más de 354 millones de dólares, considerado el mayor golpe económico al crimen organizado en la historia reciente del país.
El Gobierno ecuatoriano ha presentado esta captura y traslado como una señal de que no habrá refugio ni protección para las estructuras criminales, dentro ni fuera del territorio nacional.
