Santiago.– El ingeniero Hamlet Otáñez, exdirector de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan), aseguró que el colapso de una tubería del acueducto cibao central, ocurrido en el municipio de Sabana Iglesia, no fue un hecho fortuito, sino la consecuencia de advertencias comunitarias que, según afirmó, no fueron atendidas a tiempo.
En un video difundido a través de sus redes sociales, el también miembro de la dirección política de la Fuerza del Pueblo, explicó que la avería, registrada el día de Navidad, provocó inundaciones, daños a viviendas y la suspensión del servicio de agua potable a más de 800 personas en distintos sectores de Santiago.
El exfuncionario señaló que residentes de la zona habían denunciado desde hacía meses la existencia de fugas en una tubería de gran diámetro, ubicada debajo de viviendas y parte de la vía pública, situación que calificó como “gravísima” desde el punto de vista técnico.
Indicó que una fuga en una tubería de esa magnitud genera socavamiento del terreno, inestabilidad estructural y esfuerzos adicionales sobre el sistema, lo que aumenta significativamente el riesgo de una falla súbita, como la ocurrida recientemente.
Otáñez sostuvo que se trataba de un riesgo inminente que debió ser atendido con urgencia y advirtió que la reparación tomará varios días, afectando de manera prolongada el suministro de agua en la ciudad.
Ante la situación, recomendó a la población hervir el agua si no está segura de su calidad, administrar con cuidado el recurso en edificios y comunidades, y atender las orientaciones oficiales para el abastecimiento mediante camiones cisterna.
Finalmente, lamentó que, según expresó, la falta de mantenimiento, supervisión y respuesta oportuna a los llamados comunitarios esté normalizándose, advirtiendo que, de no corregirse estas prácticas, situaciones similares podrían repetirse en otras localidades del país, como ya ha ocurrido en otras provincias.
