A casi un mes de celebrarse las elecciones generales, Honduras continúa sin una definición oficial de los resultados, en medio de denuncias de presiones políticas, amenazas y un proceso calificado como el más complejo de la historia reciente.
Las autoridades electorales informaron que aún se revisan cientos de actas con inconsistencias, mientras crece la tensión entre los partidos. Dos consejeras del organismo electoral han denunciado hostigamiento directo contra ellas y sus familias.
Con más del 99 % de las actas escrutadas, la diferencia entre los dos principales candidatos es mínima, lo que mantiene al país en un clima de incertidumbre política y social.
