DIALOGANDO RD, Washington.– El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) respondió este jueves a las críticas de la congresista republicana María Elvira Salazar contra la política migratoria del presidente Donald Trump y ratificó que el Gobierno mantendrá su estrategia de deportaciones sin contemplar una amnistía para inmigrantes en situación irregular.
“Le guste o no a la congresista Salazar”, los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) continuarán aplicando las leyes aprobadas por el Congreso, señaló el DHS en una respuesta remitida a EFE. La institución agregó que “no habrá amnistía” y reafirmó la política de deportaciones impulsada por Trump.
La reacción se produjo después de que Salazar publicara un mensaje dirigido directamente al mandatario en el que afirmó que algunas de sus medidas migratorias “han ido demasiado lejos” y advirtió que parte de los votantes hispanos que respaldaron a Trump en 2024 se sienten traicionados.
La congresista por Florida citó datos según los cuales cerca de la mitad de las personas detenidas por ICE durante julio no tenía condenas ni cargos penales pendientes, argumento que utilizó para reclamar una revisión de la forma en que se están ejecutando los operativos migratorios.
El DHS rechazó ese planteamiento y sostuvo que la alternativa para las personas que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos es abandonar el país, ya sea mediante deportación o acogiéndose a los incentivos gubernamentales para la salida voluntaria.
El enfrentamiento público evidencia diferencias dentro del propio Partido Republicano sobre el alcance de la política migratoria a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que Salazar busca conservar su escaño por el distrito 27 de Florida. Reuters señala que otros candidatos republicanos también han comenzado a marcar distancia de determinados aspectos de la agenda migratoria de Trump.
Salazar representa un distrito de Miami-Dade con una elevada población hispana y ha defendido anteriormente reformas migratorias que combinen control fronterizo con mecanismos de regularización para determinados inmigrantes establecidos en Estados Unidos.
